Durante mucho tiempo creí que hablar de dinero era solo cuestión de números. Sin embargo, también tiene que ver con cómo respiramos, dormimos y tomamos decisiones.
En el Instituto Shala comprendemos que el bienestar es integral: cuerpo, mente y espíritu trabajan en conjunto. Y dentro de ese equilibrio, las finanzas conscientes son una herramienta poderosa para vivir con tranquilidad y propósito.
El dinero también tiene energía
Cada decisión financiera refleja nuestro estado interior.
Cuando actuamos desde la escasez (“no me alcanza”, “no puedo”), el dinero se convierte en una carga.
Cuando actuamos desde la conciencia (“esto lo elijo porque me acerca a mi propósito”), el dinero fluye con mayor ligereza.
Ordenar tus números es ordenar tu mente
Una hoja de cálculo puede ser tan terapéutica como una sesión de meditación si la usas con calma y propósito.
Empieza anotando tres cosas simples:
-Tus ingresos reales,
– Tus gastos esenciales,
– y tus deseos (no tus deudas).
Ver tus números con claridad no es control; es autocuidado. No se trata de tenerlo todo resuelto, sino de conocerte mejor y tomar decisiones desde la serenidad.
Liderazgo desde el equilibrio
El liderazgo consciente no busca tener más, sino sostenerse mejor.
Las personas que lideran desde el equilibrio inspiran no por lo que logran, sino por la coherencia entre lo que piensan, sienten y hacen.
Practicar finanzas conscientes también es una forma de liderazgo: te permite gestionar tus recursos con claridad, sin miedo, y con un propósito que aporte bienestar a ti y a quienes te rodean.
El bienestar financiero no empieza en una cuenta bancaria, sino en una respiración.
Cada vez que eliges con calma, estás construyendo abundancia interior.
De eso se trata: de dejar que tus finanzas también respiren contigo.



