Otoño: una invitación a soltar lo viejo y permitir que el cerebro se reinvente

La naturaleza y la ciencia nos recuerdan que siempre podemos empezar de nuevo.

La vida tiene un ciclo constante, y la naturaleza con cada una de sus estaciones nos invita a reflexionar sobre el ciclo de la experiencia humana: vida, muerte y renovación.

Después de renacer con la primavera y vivir intensamente el verano, llega el otoño. Poco a poco los árboles sueltan lo vivido en el año, dejando ir lo que ya no les sirve. Y aunque el paisaje se pinta de colores cálidos, en el fondo hay una pausa silenciosa, una preparación para el invierno y el renacer que vendrá.

Pero, ¿qué tiene que ver el otoño con la experiencia humana?


Lo que cuesta soltar

En terapia encuentro una constante, algo duele, incómoda o pesa y sabemos que es momento de soltarlo. Sin embargo, hacerlo no siempre es sencillo.

A veces nos aferramos a lo que ya no nos hace bien: una relación, una rutina, una forma de pensar. Y aunque duela, lo conocido nos resulta seguro.

La psicología explica que existen factores cognitivos y emocionales que nos atan a esos patrones. Nuestro cerebro prefiere lo familiar; crea caminos neuronales (hábitos de pensamiento, conducta o emoción) que se fortalecen con la repetición. Y cuanto más transitamos un mismo camino, más difícil parece salir de él.


La neuroplasticidad: la ciencia del cambio

La buena noticia es que nuestro cerebro no está destinado a quedarse igual. La neurociencia lo llama “neuroplasticidad”: la capacidad del cerebro para crear nuevas conexiones, aprender y reinventarse incluso en la adultez.

Cada vez que eliges una nueva respuesta, que prácticas un hábito saludable o que interrumpes un pensamiento disfuncional, estás entrenando a tu cerebro a vivir diferente.


3 ejercicios para entrenar a tu cerebro a soltar

  1. Reconoce lo que ya no te nutre

Así como los árboles sueltan las hojas que ya cumplieron su ciclo, identifica aquello que ya cumplió su ciclo en tu vida: hábitos, relaciones, pensamientos. No se trata de desechar, sino de agradecer para dejar ir.

  1. Crea nuevos caminos

Cambia algo pequeño en tu rutina, escoge un nuevo hábito, transforma tu diálogo interno a un diálogo más amable, dale movimiento a tu cuerpo o escribe 3 cosas que agradezcas cada noche. Los pequeños cambios fortalecen nuevas conexiones neuronales.

  1. Haz pausas conscientes

El cerebro también necesita tiempo y espacio para reorganizarse. Respira, come, camina sin prisa, o simplemente destina 10 min. de tu día a admirar la naturaleza. Son prácticas simples pero poderosas para tu salud mental.

El otoño también es comienzo

Soltar no significa rendirse, sino preparar espacio para lo que viene.

Y mientras la naturaleza deja caer sus hojas tú también puedes acompañar su ritmo dejando ir lo que ya no florece.

Tu mente, como la naturaleza, tiene la capacidad de reinventarse una y otra vez.

Solo necesitas escucharla.


Referencias

Cleveland Clinic. (2023, June 9). Neuroplasticity: How to use your brain’s ability to change. Cleveland Clinic. https://health.clevelandclinic.org/neuroplasticity

DiNardo, D. (2022, October 4). 7 reasons why you might have a hard time letting go of a past relationship. Dr. Dena DiNardo Blog. https://www.drdenadinardo.com/blog/7-reasons-why-you-might-have-a-hard-time-letting-go-of-a-past-relationshipPositive Psychology. (2023, April 21). How to let go: 10 tips for moving on. Positive Psychology Center. https://positivepsychology.com/how-to-let-go

Comparte este blog:

Entradas relacionadas