
Natalie Rouwet
Soy una apasionada del interiorismo, las diferentes culturas y las historias que existen detrás de los objetos, las tradiciones y las personas. Siempre me ha interesado descubrir cómo la belleza puede encontrarse en lugares inesperados y cómo cada pieza puede guardar una historia propia.
Ese interés me llevó a acercarme al Kintsugi, una técnica tradicional japonesa con siglos de historia que consiste en reparar piezas de cerámica resaltando sus fracturas con materiales que evocan el oro, la plata o el platino. Una práctica que transforma aquello que se rompió en una pieza diferente, única y llena de significado.
Lo que más me inspira del Kintsugi es su filosofía: las marcas forman parte de la historia de cada objeto y pueden convertirse en aquello que lo hace especial. Sus líneas nos hablan de transformación, aceptación y de la belleza que aparece cuando aprendemos a mirar nuestra historia desde otra perspectiva.
En mis talleres quiero compartir esta práctica desde la experiencia, permitiendo que cada participante conozca el proceso, trabaje con sus propias manos y descubra el significado que puede existir detrás de cada reparación.
Mi propósito es acompañarte a vivir el Kintsugi más allá de la técnica: como una oportunidad para crear, contemplar y reconocer que nuestras experiencias y cicatrices también forman parte de aquello que nos hace únicos.
